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Os doy la bienvenida a mi blog "Una, Grande y Libre".
Éste es un espacio para debatir sobre España, Europa y el cristianismo, tanto sobre sucesos actuales como históricos además de reflexiones personales.

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A los que el espacio no les guste lo siento por ellos, pero mejor no pongan nada, y si lo ponen por lo menos sean educados, ya que no toleraré ni amenazas a mi persona ni enaltecimiento del terrorismo.

Este espacio no representa a ningún partido político ni asociación de ningún tipo, solamente es la opinión y reflexión de un nacionalsindicalista anónimo.

Carrillo genocida, ¡Justicia ya!...

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¡Defensa de la tradicional y auténtica familia!

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¡ETA NO!

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Comunicado de los patriotas españoles a ETA

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jueves 26 de enero de 2012

Ni caso a la prensa... ¡Sí se puede!




No sé de dónde habrá sacado la prensa deportiva el mito de que Mourinho no ha conseguido dar con la clave para frenar al Barcelona. En la pasada final de Copa contra el eterno rival en Valencia, en el partido de vuelta de la semifinal de Champions League del año pasado, en la última Supercopa de España y en la vuelta de cuartos de final de Copa de este año ha quedado demostrado que el Real Madrid puede poner en apuros al “todopoderoso” Barcelona de Pep Guardiola… otra cosa es que, por diversas causas, el Real Madrid tan sólo lograrse llevarse el triunfo y el trofeo en la final de Mestalla.

Siempre he defendido, desde mi perspectiva como aficionado, que el Real Madrid puede lograr el triunfo ante el Barcelona a base de trabajo, la presión a la línea defensiva y en el centro del campo y la aparición en los momentos puntuales de los jugadores franquicia (especialmente de Cristiano Ronaldo). Este patrón de juego fue el llevado a cabo, con mayor o menor índice de acierto, en los partidos que he mencionado antes; es por eso que, en días como los del último clásico liguero o la ida de cuartos de Copa de esta temporada, no comprendo por qué razón Mourinho ha retrasado el centro del campo en algunos partidos contra el mismo rival y lo ha convertido en una especie de línea pre-defensiva.
No se puede jugar con un centro del campo que cumpla la misma función que el cuarteto defensivo y tener a uno de los tridentes de ataque con más potencial del futbol mundial a la espera de cazar un balón suelto, como sucedió en el partido de ida de esta última eliminatoria jugada contra el Barcelona. Una estrategia similar sólo he visto que le saliera bien a Fabio Capello en su última etapa en el Real Madrid y recuerdo que si se llevó la victoria en aquella ocasión fue porque el equipo defendía junto y aprovechaba las pocas ocasiones que se le presentaban, en ningún momento aquel equipo estuvo partido en dos.

Siempre he defendido a Mourinho como técnico, pero reconozco que se equivocó en su planteamiento del encuentro de Copa jugado en el Santiago Bernabéu frente al Barcelona. Ahora bien, eso no me parece motivo razonable para iniciar una campaña contra su persona, como han llevado a cabo los periodistas y los aficionados “comepipas”. Por eso, desde aquí quiero denunciar la lamentable campaña de la prensa de Madrid contra el entrenador portugués y la actitud desagradecida de los abonados del Real Madrid que acuden al estadio cada vez que el equipo juega como local. Que yo sepa, nadie les obliga a pagar un pastón para un abono del Bernabéu. Si no les gusta lo que ven, que se vayan a los toros o a la sede del Partido Popular más cercana que encuentren, que seguro que allí les acogen como los buenos “señoritos” burgueses que son…
Por si algunos no se han enterado, el Real Madrid terminó la primera vuelta de la Liga con cinco puntos de ventaja sobre el Barcelona. A excepción de la inexplicable y penosa derrota del último clásico disputado en Liga y el pequeño bache que tuvo el equipo contra Levante y Racing de Santander, la trayectoria de la escuadra de Mourinho en la competición doméstica ha sido casi impecable. Y en competición europea, por si esto también se ha olvidado, se ganaron todos los partidos y se está a la espera de la eliminatoria contra el CSKA de Moscú.
Mourinho prometió un equipo ganador y lo está consiguiendo. Salvo en los mencionados días puntuales en que estuvo irreconocible, el Real Madrid ha formado una línea de ataque enviadiable y su defensa es casi inexpugnable. En cuanto Xabi Alonso y Ozil recuperen el nivel, y si Kaká termina de volver a ser el que era, se va a tener un equipo envidiable.

Pero tampoco quiero llegar muy deprisa a las conclusiones. Volviendo al último partido disputado contra el Barcelona, hay que recordar que el famoso “cagómetro” volvió a salir en la Ciudad Condal con el primer gol blanco. El Real Madrid jugó un partido espectacular y digno de aplaudir, privándole de un merecido pase a semifinales la mala suerte y, en parte, el árbitro.
Ante el Athletic Club en Liga se vio cual era el camino a seguir si se quería la remontada: Ozil y Kaká de titulares. Mourinho alineó a ambos jugadores y estos no defraudaron. Quizá también debería de haber sacado de inicio a Granero junto a Xabi Alonso, en lugar de a Lass (quien no cuajó una actuación muy buena y que perfectamente pudo haber sido expulsado por esa estúpida falta que provocó el segundo gol rival).
Sin embargo, pese al partidazo de Ozil, el trabajo de Cristiano y la calidad de Benzema, el árbitro influyó considerablemente a favor del Barcelona. De acuerdo, hubo un par de penas máximas que no se pitaron en el área defendida por Casillas… pero el gol anulado a Sergio Ramos fue una completa vergüenza, porque Alves se tira al suelo fingiendo un empujón (lo hizo durante todo el partido; es más, resulta muy habitual en Alves verle caer al suelo, cuando le entran, gritando nada más sentir el contacto del rival). Pero lo más lamentable está en el hecho de que el colegiado toleró que el tiempo de descuento de la primera mitad del partido se alargara más de lo debido por las pérdidas de tiempo (y ahí fue cuando llegó el segundo gol del Barcelona, obra del teatrero Alves) y, sin embargo, en el segundo tiempo se perdió la mitad del descuento por las faltas de los jugadores del Barcelona y en ningún momento el árbitro se planteó utilizar la misma vara de medir.

El Real Madrid cayó de pie y jugando al fútbol, como era su obligación. Pese al fiasco de quedar eliminados de la Copa, aún quedan en juego los dos ansiados premios gordos: Liga y Copa de Europa. Y estoy seguro de que, si se deja trabajar al técnico en paz, a finales de temporada podremos celebrar alguno de ellos.

miércoles 25 de enero de 2012

La ola


“La ola” es una película alemana basada en una historia real. Un profesor americano llevó a la práctica algo similar a lo que se puede ver en la película y fue capaz de organizar a sus alumnos en un movimiento de corte autocrático que hizo que se implicaran y motivaran por algo como nunca lo habían hecho.



Rainer Wenger es un profesor de instituto al que, en contra su voluntad, en la semana de proyectos de su centro le toca dar la clase sobre autocracia en lugar de la de anarquía, que era lo que había escogido previamente por simpatías personales (la causa de que el otro profesor se niegue a cambiarle el proyecto se debe a que Wenger era conocido por su experiencia como “okupa” durante su juventud y cree que eso no puede ser positivo para los alumnos).

En el primer día de proyecto, cuestionando a sus alumnos acerca de qué entienden por autocracia y las causas que provocan su aparición, sale el tema del III Reich de Alemania y la posibilidad de que un movimiento de esa tendencia pudiera volver a triunfar en el país.
Considerándolo como una forma de dar más interés a la clase, Wenger decide que el grupo de alumnos se convierta en un movimiento autocrático y adopte la misma estructura, imponiendo que se pongan en pie a la hora de dirigirse a él, a quien previamente le llamarán “señor”, y sin poder hablar a menos que les conceda la palabra.
Al final de la clase algunos alumnos se encuentran muy sorprendidos y fascinados por el nuevo modelo educativo, al igual que el propio Wenger.

En la siguiente clase Wenger llama a sus alumnos a moverse a ritmo militar para hacerles sentir la fuerza del grupo y, al mismo tiempo, “atacar” a los del grupo que estudia la anarquía en la clase de debajo. También les hace cambiarse de sitio para que se ayuden unos a otros.
Sorprendidos por el arrollador modelo de Wenger, algunos alumnos del otro grupo deciden cambiarse a su clase.

Las posturas de los alumnos respecto al proyecto de la autocracia cambiarán cuando Wenger decida que luzcan todos, como uniforme, una camisa blanca. Algunos alumnos (como Karo, una de las “populares” de la clase) optarán por oponerse; en cambio, el resto lo verá como algo bueno y alguno (como Tim, el “pringado” de turno) se entregará al proyecto al 100%.
Tras votarlo, los alumnos deciden que el movimiento autocrático que forman se llame “La ola” y optan por utilizar un símbolo homónimo. Los chicos están tan implicados en el proyecto que esa misma noche pondrán patas arriba la ciudad, pegando y pintando todo lo que se encuentran con los símbolos de “La ola”.

El mismo día que inventan un saludo para el movimiento, Wenger habla con Karo, muy descontenta con el proyecto, que terminará tratando de acabar con él tirando papeles advirtiendo del “peligro” que supone “La ola” (dicha campaña panfletaria terminará siendo abortada, en un principio, por los partidarios del grupo).

Tim, el más implicado con el movimiento, se hace con una pistola con la que salva a sus compañeros de una más que probable paliza de un grupo de anarquistas. Al mismo tiempo, se ofrece al profesor Wenger como su guardaespaldas personal.

Wenger descubre, a través de la prensa, una pintada realizada en un edificio de la ciudad. Enfadado, les reprocha la acción a sus alumnos y comienza a preocuparse por la deriva de “La ola”. Finalmente, quiere dar por finalizado el proyecto pidiéndoles que escriban una redacción acerca de lo que les ha parecido el movimiento de “La ola”.
Esa misma tarde, durante un partido de waterpolo del equipo del instituto entrenado por el profesor, se armará una gran pelea a causa de los panfletos lanzados por las opositoras de “La ola” y entre los jugadores del equipo, donde están los miembros del movimiento, con los rivales. La situación llega a tal límite que la propia mujer de Wenger le acusará estar perdiendo el control de lo que ha creado.

Tras recibir la visita de Marco, un alumno que le reprocha haber cambiado su actitud con su novia a causa de “La ola” y que le pide que acabe con el grupo creado, Wenger considera que ha llegado el momento de dar fin a su obra.
Los alumnos, convocados a través de los mensajes de la telefonía móvil, acudirán a la reunión que decidirá el futuro de “La ola”. En dicho encuentro, realizado en un aula cerrada, Wenger se dirige a sus alumnos con un discurso digno de cualquier tercera vía política, anunciando el nacimiento de un movimiento que solucionará los problemas de Alemania. Marco se opondrá a él y los partidarios de “La ola” le subirán al estrado junto a Wenger. El profesor cambia el discurso y les dice que han sido completamente manipulados y que le han demostrado que un movimiento autocrático, que ellos creían imposible de volver a triunfar, podría volver a hacerlo.
Ante el estupor de algunos alumnos, que consideran que los problemas del movimiento podrían resolverse, Wenger afirma que el problema siempre seguirá estando ahí y que lo que han creado tan sólo ha servido para rechazar a la gente de su entorno que no piensa como ellos.
Tim, sintiéndose engañado y molesto con la decisión de Wenger de terminar con todo, opta por suicidarse tras disparar previamente a un compañero.

La película termina con Wenger esposado y siendo introducido en un coche de policía.



“La ola” resulta una película entretenida, pero en la que tampoco podemos encontrar un contenido que sea muy “políticamente incorrecto”. Más bien, explica las causas y expone el atractivo de un movimiento antisistema, pero llevando siempre al terreno del “moderantismo” y la corrección política dichos contenidos y sacando las conclusiones de siempre. No obstante, recomiendo su visión aunque sea para tratar de sacar ideas válidas para nuestros movimientos antisistema a través de la misma.

Al empezar las clases los alumnos mencionan el caso de la Alemania del III Reich y la importancia que se le concede al tema en ese país actualmente (para mal, todo hay que decirlo). El triunfo de un movimiento autocrático en Alemania será el eje principal del guión, aunque sólo volverá a aparecer de manera directa al final de la película, cuando el profesor los reuna a todos para acabar con “La ola”. Utilizando un discurso que perfectamente podría abanderar el NPD (el Partido Nacional Demócrata de Alemania), Wenger logra que sus alumnos se emocionen ante la expectativa de un futuro movimiento que libre a su país de los males provocados por la globalización. Tras observar su entusiasmo, el profesor les asegura que han demostrado ser manipulables y que un nuevo movimiento dictatorial podría volver a ser posible en Alemania.
¿Acaso no se ve lo que pretenden mostrar la película con esto? Simplemente, hacer creer a la gente que los mensajes antisistema de tercera vía son creídos por personas manipulables. Es el eterno tópico que pretende hacer creer que la gente culta es demócrata y que los ignorantes son masas manipulables y carne de totalitarismo.

Al mismo tiempo que Wenger critica a sus alumnos por “haber caído en la demagogia populista de un movimiento autocrático”, se centra en el tema de la “intolerancia” hacia los que no son del grupo.
Utilizando parámetros neutrales podríamos decir que el “rechazo” hacia una persona a causa de sus ideas políticas también es una práctica ejercida por los demócratas convencidos de la separación de poderes y de la famosa libertad de expresión. Un demoliberal, sea de la tendencia que sea, siempre procurará de rodearse de gente de su gusto (esto es muy visible en España).
El gran problema de este asunto surge cuando un grupo ostenta el poder suficiente para apartar de la vida pública a aquellos a los que no considera de su agrado. Esto se ha visto a lo largo de la Historia y no sólo por aquellos calificados como totalitarios.
Hoy en día, viviendo en el famoso “mundo libre”, vemos como Pedro Varela está en la cárcel por ser un notable miembro de la disidencia política antisistema. La democracia liberal, aunque lo haga de una forma más disimulada, también hace todo lo posible para acabar con sus opositores.

El último aspecto que quiero destacar de la película es el de la actitud de Karo, la joven “popular”, y su amiga con pintas de “femiprogre”, Mona. Es evidente que la primera se opone a “La ola” porque iguala a todos los miembros de la clase en un mismo grupo y ella deja de ser “especial” en comparación con los demás (esto es algo que gusta y mucho a algunas chicas españolas de hoy en día; el que no se lo crea, que eche un vistazo a un aula de instituto); en cambio, la segunda tiene unas intenciones ideológicas más visibles, que se ven especialmente cuando califica como “asquerosa” la presencia de banderas nacionales en acontecimientos deportivos.
Pese a ser representantes de una tiranía invisible de lo “políticamente correcto”, la película trata en la mayor medida de lo posible de sacar a ambas chicas como las buenas de la historia, especialmente cuando tratan de acabar con “La ola” a través de correos electrónicos y panfletos. Sin embargo, no se puede negar que Karo es la habitual chica presumida que se cree la mejor por su atractivo físico y por tener a su novio comiendo de la palma de su mano y que Mona es la habitual feminista que abandera el discurso habitual contra la identidad nacional y todo aquello que suene mínimamente a disciplina.



A causa del reciente cierre de Megaupload dudo que aquellos interesados puedan encontrarla fácilmente por algún lado; por lo tanto, aquí os dejo las diversas partes de la película que se pueden ver en Youtube:









lunes 16 de enero de 2012

Crónica y fotos sobre el homenaje de 2012 a los caídos rumanos en Majadahonda

Este último domingo se recordó, con un sincero y emotivo homenaje, a los rumanos Ion Mota y Vasile Marin, miembros de la Guardia de Hierro de Rumanía que cayeron en combate el 13 de enero de 1937 en la localidad madrileña de Majadahonda, en un acto organizado por la Hermandad Hispano Rumana.
El municipio alberga, aunque bastante dañado por el tiempo (y lo que no es el tiempo), un monumento en honor a los caídos rumanos que vinieron a España a combatir por la defensa de la fe cristiana y a morir junto a muchos otros patriotas españoles en defensa de los mismos ideales.
A los pies del monumento, a modo de altar, se habían colocado una foto de Cornelio Zelea Codreanu, una estampa que imagino que sería de la Iglesia Ortodoxa y un papelito verde sobre el homenaje a Mota y Marin.

Frente al monumento a los legionarios rumanos se había colocado una corona de flores ante la Cruz que lo precede, ante la cual los rumanos colocaron, un rato después, unas ofrendas.

Antes de dar comienzo el responso (oración por los fallecidos) un grupo de militantes rumanos, ataviados con sus camisas verdes y las banderas de su nación, rindió honores a sus compatriotas caídos por la defensa de nuestra Patria:
Después, los representantes españoles se colocaron a un lado y los rumanos a otro:
El responso de homenaje se llevó a cabo en rumano, por lo que los españoles tan sólo entendíamos alguna palabra suelta que resultara similar a nuestra lengua. No obstante, eso no le quito ni emoción ni belleza al acto.

Tras finalizar el responso, los sacerdotes encargados del mismo se dirigieron a los que estábamos allí presentes:
El primero de ellos, en castellano, nos habló de lo que sintieron aquellos jóvenes rumanos, prototipo ejemplar del modelo de hombre nuevo que querían para su pueblo, que les llevó a marchar de su tierra natal para luchar por Cristo en un país extranjero.
Nunca buscaron la gloria ni el homenaje; simplemente, por difícil que esto resulte de entender hoy en día, consideraron un deber y una obligación moral el acudir a la llamada y a la gesta heroica que otros europeos protagonizaban en una lucha contra, como bien dijo el sacerdote al denominarlas, fuerzas del mal que pretendían socavar los cimientos de la civilización europea. Su intervención finalizó con los asistentes aplaudiendo y dando vivas a España, a Rumanía y a la Europa cristiana.
El otro sacerdote se dirigió a nosotros en rumano. Pese a ello, logré entenderle un pelín: se refirió, en un momento, a Miguel de Unamuno y a su obra “La agonía del cristianismo”; y también mencionó al comunismo y a la masonería.

Tras la intervención de los sacerdotes, Miguel Menéndez Piñar colocó una corona de flores con la bandera española y nos leyó una carta escrita por su abuelo, Blas Piñar, que no había podido acudir al acto:

Cruz, crucifixión, cruzada y cruzados. Estas cuatro palabras bien significativas, conviene recordarlas aquí y ahora. Aquí, porque en este mismo lugar dieron su vida dos cruzados, Mota y Marín, combatiendo en una Cruzada, por quien en una Cruz murió crucificado, para redimir a la Humanidad. Y ahora, porque acaba de cumplirse, antes de ayer, el setenta y cinco aniversario de la fecha en que ambos héroes nos dieron el testimonio vivo de su amor a Cristo.

Ante unos políticos pusilánimes, me atrevo a decir, también, aquí y ahora, es decir, en este momento, donde se alza una cruz y un arco de triunfo, dos cosas: la primera, que la profunda crisis moral que padecemos es la causa de la crisis económica que nos arruina; y la segunda, que el cristiano pertenece a una Iglesia, que en su etapa temporal es peregrina, pero es, al mismo tiempo, militante. El cristianismo, es cierto que no se impone a la fuerza, sino que se propone, evangelizando, y se le defiende cuando se le ataca. Es cierto que el mártir da testimonio de su fe, pero también lo da el que muere combatiendo por ella, como lo dieron Ion Mota y Vasile Marín.

De la historia de esta Iglesia, peregrina pero militante, dan testimonio las Cruzadas, las Ordenes religioso-militares, Fernando III El Santo, y Santa Juana de Arco; los vandeanos en Francia y los cristeros en Méjico; las instituciones religiosas, como las que se denominan Legionarios de Cristo, Legión de María, Compañía de Jesús y Movimientos políticos como la Legión de San Miguel Arcángel, capitán de la Milicia de la “Civitas Dei”, que en Rumanía encabezó Cornelio Zelea Codreanu, y a la que Mota y Marín pertenecieron.

¡Qué estimulante resulta recordar que ambos vinieron voluntariamente a España –punta de Europa- desde Rumania -país de frontera-, como la denominara Agustín de Foxá -a combatir “a la hueste diabólica que trataba –y sigue tratando por otros medios- de arrojar a Cristo del mundo”; y “cuando a la figura luminosa del Salvador se la hiere (como en el Cerro de los Ángeles quedó herida) con la bayoneta y se la ametralla”, “entonces –escribía Ion Mota, para dar la razón de sus presencia en el frente- todos los hombres de cualquier nación que sean, tienen que alzarse en defensa de en la Cruz”.

Ocultar el carácter de Cruzada a la contienda española y reducirla a una pura guerra civil, entiendo que es tan grave, o más, que una memoria histórica falsa, que solo puede inspirar el Padre de la mentira. Mota y Marín no vinieron a España y murieron en el frente para sumarse a una guerra civil, a la que eran ajenos, porque no eran españoles; vinieron como defensores de la Cruz, porque eran cristianos, porque querían una Europa de fe y de cultura cristianas, fiel a sus raíces.

En todas las guerras se lucha y se muere, pero solo se las califica moralmente en función de porqué se lucha y se muere. Los que combatieron “por Dios y por España” fueron, a mi modo de ver, los que mejor personificaron al militante “mitad monje y mitad soldado”, que quería José Antonio, y de los que Mota y Marín son arquetipos ejemplares.


Tras los oradores llegó el turno de la simbología y la actitud castrense propia de estos actos de homenaje. Los rumanos levantaron el brazo y cantaron su himno, haciendo lo mismo los españoles tras ellos. Tras los himnos, se recordaron como presentes a los caídos por Dios y por España, a José Antonio Primo de Rivera, a Cornelio Zelea Codreanu, a Ion Mota, a Vasile Marin… y a Francisco Franco (aunque a ese grito tan sólo respondieron cuatro o cinco personas).

Se pudo dar el acto por terminado una vez los herederos ideológicos de los legionarios rumanos rompieron filas y se ubicaron junto a la Cruz donde se habían colocado las coronas de flores.

En cuanto a mí, reitero que el acto me pareció muy hermoso; eso sí, cuando terminó tenía las manos congeladas y continuos temblores por todo el cuerpo. También aproveché que había sido colocado un puesto de libros para adquirir el “Manual del Jefe”, escrito por Cornelio Zelea Codreanu y que mostraba como debía organizarse la organización política del movimiento legionario. Pese a que he leído poco del mismo hasta ahora, podría decir que perfectamente resultaría comparable, sin olvidar las diferencias ideológicas, con el “Ética y estilo falangistas” de Sigfredo Hillers.

domingo 15 de enero de 2012

Editoriales en Libertad, II años de editoriales en La Nación Digital

Hoy, domingo 15 de enero de 2012, sale a la luz el primer libro de La Nación Digital, con el título de “Editoriales en Libertad, II años de Editoriales en La Nación Digital”. Este libro es un obsequio que hemos querido hacer desde la dirección a nuestros lectores en conmemoración a nuestro segundo aniversario, creando una complilación con todas las editoriales hasta la fecha y una recopilación de imágenes de nuestra historia en estos dos años de vida, todo ello precedido de dos prólogos de los administradores. Es un pequeño libro en formato PDF de unas 50 páginas y de muy fácil lectura que no puede faltar en su colección digital de libros; o, en caso de no tenerla, por qué no, iniciarla.


Este libro es un proyecto que lleva ya tiempo gestándose y que abre paso o da inicio a la intención manifiesta de la dirección de iniciar nuestra sección de libros, como no, con los nuestros. El libro lo podeis descargar gratuitamente desde nuestra web, ya que no tenemos ánimo de lucro alguno en este proyecto.


Puede descargar el libro directamente desde el enlace de debajo de la imagen y dejarnos su impresión mediante un comentario en este mismo artículo. Sin más, le agradecemos su tiempo y deseamos que disfruten con la lectura del libro.

http://www.megaupload.com/?d=9WKV3XHI

viernes 13 de enero de 2012

Momentos divertidos de Antonio Recio

No tenía la costumbre de ver “La que se avecina” (siempre me cansó menos la original “Aquí no hay quien viva”) hasta el verano pasado, cuando empecé a ver capítulos sueltos de la serie para hacer tiempo hasta que me entrara el sueño por las noches (es lo que tiene el verano, que cuesta bastante dormir).
La verdad es que entretiene bastante (aunque menos que su predecesora, en mi opinión); sin embargo, pienso que tan sólo vale la pena para reírse un rato con las chorradas del personaje de Antonio Recio y los problemas que le causa a su vecino Enrique Pastor.
El personaje del pescadero es la típica caricatura del conservador visto por los “progres” y, aunque sabemos muy bien a qué tipo de personas va dirigido el mensaje, se recomienda echarle un vistazo para echar unas risas si no se tiene nada mejor que hacer (en caso contrario, no hace falta decir que siempre es preferible estar entretenido con otros asuntos en lugar de ver la televisión). Como nunca me voy a dar por aludido por ver a un pepero repitiendo los tópicos vistos por otros, aquí dejo unos cuantos videos que he encontrado para pasar el rato:





































sábado 7 de enero de 2012

Ceferino Maestú: todo un ejemplo
























Con 91 años, después de una larga vida de militancia activa, de fidelidad al proyecto de José Antonio, no acierto a comprender que quienes también se consideran leales a él estén divididos, y hasta enfrentados, en cuatro partidos falangistas, una plataforma, una fundación, un club, una hermandad de la vieja guardia y un sin número de grupos, asociaciones, hasta de personas aisladas, como yo, que hacemos legión.

El fracaso de la experiencia en estos años nos lleva a prever que, así, estamos condenados a la desaparición en pocas generaciones.

Se han realizado intentos de solución y ninguno ha prosperado pero, por ello, no podemos renunciar como si el problema no tuviera solución.

Sin ánimo de protagonismo, se lo he planteado a quien considero jefes de las diversas tendencias: a Norberto Pico, Enrique Antigüedad, Antonio Jareño, Jaime Suárez, Luis Fernando de la Sota, Emilio Álvarez Frías, Enrique de Aguinaga, Manuel Andrino, Carlos Batres, Santiago Fernández Olivares.

Solo dos me han contestado y están de acuerdo. No se de los demás. Puede que no me concedan autoridad para proponerlo y lo comprendo.

Pero sigo considerando que es urgente encontrar una fórmula que satisfaga a todos y no descarte a nadie.

Por ello, me dirijo a ti y a otros camaradas que conozco para pedirte que, si estás de acuerdo con lo que digo, promuevas desde la base un movimiento de opinión, según tus propias posibilidades.

¿Crees que la Falange de José Antonio tiene futuro con la división y los enfrentamientos de ahora?

Yo opino que podría crearse una alianza de todos, con espíritu de refundación, sin que nadie renuncie a lo que ha llegado a ser.

En este momento, todos lo partidos políticos, sin excepción, son de derechas porque ninguno plantea cambios radicales, sociales y económicos, que es lo que siempre identificó a la izquierda.

Esa alternativa puede ser la de los falangistas que, descargándose del peso que le han echado encima, ofrezcan al pueblo español no lo parches o las limosnas, sino soluciones: las que José Antonio Primo de Rivera propuso para una situación similar a la que ahora sufrimos y que no han perdido actualidad.

Espero tu respuesta y la de los camaradas que conozcas. Puedes hacer copias de cuanto digo. A ver si, entre todos, somos capaces de borrar fronteras, diferencias y fracasos.

Así no podemos seguir.

Con un fuerte abrazo y un ¡Arriba España!

(Artículo de Ceferino Maestú publicado en Hispaniainfo)

Es impresionante escuchar hablar a Ceferino Maestú, un convencido y veterano falangista que ha vivido gran parte de los acontecimientos más importantes de la Historia reciente de España y que ha luchado, desde los frentes que ha considerado más justos, por la justicia social. He de decir que lo que más me asombra de él es la lucidez y la firmeza que emplea a la hora de dirigirse, mirando a la cara, a todas aquellas personas dispuestas a escucharle.
No comparto sus referencias a la izquierda política a la hora de referirse a la justicia social, ya que considero que la patente de las causas justas no tiene por qué ser una propiedad de los individuos de tendencia zurda, sea más o menos marxista o liberal; no obstante, entiendo qué es lo que quiere decir cuando habla del “José Antonio de izquierdas”: el hombre que renunció a la comodidad que le proporcionaban sus orígenes familiares, que fue despreciado por las fuerzas políticas conservadoras y capitalistas, y quien trató de convencer a los más desfavorecidos de su tiempo para que lucharan por una justicia social profunda sin renunciar a las raíces católicas de España ni a la unidad nacional.

El futuro del falangismo pende de un hilo. La división y la confusión doctrinal, ocasionada por personas sin malas intenciones pero que ideológicamente no se los puede considerar “de los nuestros”, ha provocado que estemos en la situación en la que nos encontramos.
Ser falangista no es sólo una forma de pensar, sino de ser (efectivamente, estoy parafraseando al Fundador). El resto de la sociedad puede entender la política como apoyar a un señor u otro cada cuatro años, pero para nosotros es algo que afecta a todos los ámbitos de la vida y a la totalidad de nuestra forma de ver el mundo. Y eso sin olvidar que el falangista lo es porque cumple con aquello que cree justo, es una voluntad de servicio y no va orientada, en ningún momento, a lograr la gloria personal.
Todo esto que he dicho lo cumple Ceferino Maestú con creces. Se habrá llevado varias desilusiones por temas políticos y laborales, pero sigue defendiendo sus postulados joseantonianos y tratando de unir a sus camaradas sin dejarse hundir por nada ni por nadie, sin pretender buscar el aplauso o el reconocimiento ajeno ni por su trayectoria política ni por sus palabras.

Está en nuestras manos, en las de los falangistas de ahora, el aprovechar su experiencia y conocimientos para lograr algo positivo de cara al futuro y tratar de construir un proyecto serio a medio y largo plazo. El problema que tenemos es que el tiempo corre en nuestra contra y, si no lo remediamos, un proyecto falangista auténtico y serio no será capaz de hacer nada si el estado de descomposición de España se encuentra demasiado avanzado para cuando comience a llevarse a cabo.

lunes 2 de enero de 2012

2 de Enero... y nos sentimos orgullosos de seguir siendo españoles

Los autoproclamados como “defensores de la libertad y la democracia” (evidentemente porque se han colgado ellos solitos esa etiqueta; si por los demás fuera, no pasarían de ser meros aspirantes a tiranillos de pacotilla) suelen llenarse la boca hablando de la maravillosa “libertad de expresión” que tenemos en España, remitiéndose siempre al artículo 20 de la actual Carta Magna (la ley “sagrada” de esa versión actual de la prostituta de Babilonia bíblica que conocemos como democracia liberal).
Relacionada con la “libertad de expresión” tenemos la “libertad ideológica”, que supuestamente nos otorga el derecho a defender los postulados que queramos por las causas que consideremos más razonables y sin que demos explicaciones a nadie.
Pero lo que dice el papel constitucional, al revés de lo que sucede en estos tiempos con la mayor parte de la población, “va a misa”. Para desgracia de los pocos que nos oponemos al pensamiento “políticamente correcto”, algunos individuos de nuestra sociedad se consideran moralmente autorizados para señalarnos cuáles son los límites a esos mismos derechos que nos han vendido y la base ideológica “correcta” sobre la que medir nuestros pensamientos.

No es ningún secreto decir que, a día de hoy, declararse estar orgulloso de ser español es un acto “políticamente incorrecto”. Vivimos en una sociedad donde el marxismo ha desaparecido casi como doctrina política y económica, pero culturalmente ha dejado una ponzoña ideológica que se ha convertido en el resentimiento y la vergüenza del español medio hacia su pasado, aquello que le hace ser quien es y que forma parte de sus circunstancias vitales. Para esas personas, acomplejadas e indignas de ser españolas (si es que se consideran como tal y no como apátridas o “ciudadanos del mundo”), nuestro pueblo únicamente se ha dedicado a cometer supuestos genocidios, unos tras otro, a quemar “librepensadores” y a ser la mayor escoria de la Humanidad.
Por suerte, gracias a Dios, no todos los españoles somos iguales. Algunos estamos muy orgullosos de nuestra identidad histórica porque la consideramos una parte más de nosotros y ansiamos por conocer cada detalle de la misma, por mínimo que sea.
No podemos sentirnos avergonzados por nuestra Historia. España evangelizó un continente entero, expandiendo una de sus lenguas por medio mundo y llenando las páginas de los libros de Historia de gestas y epopeyas de todo tipo; fue el martillo de los herejes protestantes que dividieron a Europa tras la Reforma de Lutero y se ganó la enemistad de varios pueblos, como el judío o el inglés, por erigirse en la defensa de la Santa Cruz de Cristo sin tenerle miedo alguno a la espada, uno de los símbolos más viriles y heroicos que ha lucido el hombre a lo largo de los tiempos.

¿Pero en qué momento exacto nace España? Es difícil establecerlo. Una nación es un proyecto en común llevado a cabo por una comunidad humana y no puede cifrarse en un momento exacto de la Historia. No obstante, siempre puede observarse el proceso por el cual va tomando forma; y, en el caso español, podría considerarse la gestación de España como aquel periodo conocido como Reconquista, después de un engendramiento llevado a cabo por varias tribus prerromanas, la Roma Imperial y, en menor medida, el pueblo visigodo.
Tras siglos de lucha, y gran cantidad de sangre derramada, España termina de reunificarse con la toma de Granada en 1492 y la anexión de Navarra a Castilla en 1512.
Probablemente, la entrada de los Reyes Católicos en el último bastión musulmán que hubo en suelo hispano puede considerarse como uno de los hitos históricos más importantes y decisivos, de cara al futuro, de toda nuestra Historia. El final de la Reconquista supuso el comienzo de la expansión española allende los mares y el comienzo del periodo más glorioso de España.

Podrán llamarnos lo que quieran, montar toda la algarabía posible y lloriquear como feministas ante la puerta de una iglesia. Pero jamás podrán hacernos sentir culpables por el orgullo que sentimos de ser españoles y de recordar un hecho histórico como la toma de Granada, porque no somos criminales; en cambio, ellos sí que deberían sentirse avergonzados por rechazar y denigrar los momentos más decisivos del pasado de su pueblo.
Hoy, 2 de Enero, es una fecha para el recuerdo y el futuro. Nuestros antepasados nos demostraron que al enemigo siempre se le ha de hacer frente. El tiempo pasa y el método de lucha puede variar, pero el adversario siempre seguirá siendo el mismo o similar. En este caso, el islam siempre será uno de los principales oponentes de España y todos los pueblos europeos. No podemos permitir que vuelvan a invadir nuestra tierra.
La estupidez de una gran parte de nuestros compatriotas no podemos pagarla todos. Los musulmanes, al contrario que el español medio, son gente muy orgullosa de su cultura y no se desprenden de ella; además, tienen un sentido de supervivencia envidiable que les hace traer al mundo una larga progenie que continúe con los objetivos de su pueblo.
España, por mucho que esto desagrade a algunos, es la que es gracias a la toma de Granada del 2 de Enero. Y ahora nos corresponde a los españoles del presente el que vuelva a ser la misma.

viernes 30 de diciembre de 2011

¡Adiós 2011! ¡Feliz 2012!

Cada vez queda menos tiempo para dar por finalizado, de una vez, este año 2011.
El año pasado, a estas mismas alturas, decía que veía las cosas igual que respecto al periodo anterior. Hubo quien me comentó que la situación estaba aún peor todavía… ¿lo recordáis? El bobo solemne continuaba en la Moncloa, la crisis parecía no tener fin, el paro aumentaba sin parar…
Pese a todo, este año voy a decir lo mismo: veo la situación igual. ¿Acaso en España no sigue habiendo una actitud apática entre la población respecto a los temas importantes? ¿Ha bajado el nivel del separatismo entre parte de los habitantes de las diversas regiones de España? ¿Ha desaparecido el aborto? Algunos dirán que estamos mejor que el año pasado a estas mismas alturas; otros, por el contrario, dirán que el panorama ha empeorado; por mi parte, únicamente voy a decir que sigo viendo a homosexuales de la mano por la calle, a feministas castrando hombres (psicológicamente hablando), a marxistas culturales imponiéndonos lo que está bien y lo que consideran maligno acorde con sus dogmáticos principios pseudomorales… cada cual que saque sus propias conclusiones.

Si por algo estuvo marcado especialmente el año 2011 fue por los comicios electorales.
Entre mediados y finales de mayo tuvimos la convocatoria a las elecciones autonómicas y municipales (como no pude votar a ninguna formación de mi agrado, me las ingenié para votar nulo y fastidiar, aunque fuera mínimamente, a la dichosa democracia liberal y sus secuaces). Todos sabíamos que aquellos comicios podían representar el cambio de ciclo político y así fue: los socialdemócratas (no socialistas) cedieron las poltronas en beneficio de los liberales. No hubo ningún cambio radical, pese a lo que alertaban los miembros sectarios adoradores de Zapatero (es harto sabido que en el coto de Castilla La Mancha, que ha pasado a manos del PP tras décadas en poder del PSOE, María Dolores de Cospedal ha emprendido la campaña de recortes que todo el mundo se esperaba además de ponerse un sueldo que nada tiene que envidiar al que tendrán los políticos del PSOE en otros territorios autonómicos). Por otra parte, el PP tampoco quería implantar muy rápido sus medidas debido a que le podía producir un mejor efecto la guerra de desgaste social y mediática a la que llevaba sometiendo a su rival político desde hacía tiempo.
En vista de los resultados del mes de mayo, y contra todo pronóstico, el zopenco de José Luis Rodríguez optó por adelantar las elecciones al Congreso y al Senado para el 20 de Noviembre. Obviamente, al coincidir la convocatoria de las elecciones con el fallecimiento de Francisco Franco lograba distraer la atención de la sociedad española de su deficiente gestión política.
¿Por qué dimitió meses, en lugar de años, antes de que finalizara su mandato? Personalmente, siempre me he considerado defensor de que Zapatero quiso borrarse de la última responsabilidad que le quedaba: aprobar unos Presupuestos Generales del Estado que se le iban a hacer muy cuesta arriba debido a que no tenía dinero con el que comprar el apoyo de los separatistas a la hora de sacar el proyecto adelante.
El adelanto de elecciones no surtió el efecto deseado a los miembros del entonces Gobierno y, pese a sus artimañas, los liberales del PP retornaron a la Moncloa.
Rajoy, al tercer intento, se convirtió en Presidente de Gobierno con una mayoría absoluta histórica.

Relacionada con el tema político, este 2011 nos dejó la noticia del “cese de actividad” de la banda terrorista marxista leninista ETA (auténticamente socialista ideológicamente hablando). La legalización de Bildu antes de las elecciones municipales, tras el paripé de la ilegalización de Sortu, fue el primer paso de una cesión a las exigencias de los terroristas. Posteriormente, éstos pondrían de su parte diciendo que dejaban de pegar tiros “en vista de los últimos acontecimientos”, no sin antes ensalzar a aquellos miembros de su banda que lo habían “hecho posible” (por si alguien no se enteró en su momento, ETA se rio en nuestra cara diciendo que la “paz” se había logrado gracias a las acciones de su gente).
Los despropósitos continuaron y los proetarras regresaron al Congreso con el nombre de Amaiur. Para los que digan que la Ley de Partidos no podía ilegalizar a esta gente, me gustaría recordarles que Amaiur es una coalición en la que se integra Bildu, cuyos vínculos con la ilegalizada Batasuna son sobradamente. Y si en su momento se ilegalizó a Sortu por su relación con el mundillo abertzale, Bildu tendría que haber corrido la misma suerte y Amaiur, por la tanto, tampoco tendría que haber visto la luz. Nuevamente, quedó claro que en el tan cacareado “Estado de Derecho” sólo funciona la Ley cómo y cuándo interesa a los politicuchos de turno.

Antes de continuar, me gustaría volver un instante a los momentos preliminares de las elecciones municipales. Estoy seguro de que todos recordaremos el famoso movimiento de los “indignados”… ¿en qué quedó? Sostengo lo mismo que dije con ocasión de aquellos acontecimientos: en la Plaza del Sol no hubo ninguna revolución; únicamente, fue el momento de gloria de los perroflautas de turno, apoyados por una población española manipulable y harta de la situación y por los colectivos afines al marxismo y al anarquismo más añejos. Sí, llegó a haber un momento en que alguno se creyó que el cambio era global y que se derrotaría a la banca privada y a la clase política…
Pese a lo que predije sobre ellos, al final ni siquiera consiguieron colocarse como excusa de los intereses oligárquicos para justificar la creación de organismos bancarios y políticos mundiales… porque, aunque ellos lo nieguen, los marxistas culturales que formaban el “movimiento 15-M” tienen la misma visión internacionalista que el capitalismo y, por lo tanto, no pueden ser la solución del problema cuando son parte del mismo.

Pero no todo el 2011 fue político. En lo deportivo, se puede decir que también fue un año entretenido, aunque me quedé con la espina de que el Real Madrid no fuera capaz de ganar más que la Copa ante el Barcelona. Pese al nivel de la plantilla y al carácter del técnico (porque, aunque no digan cosas muy buenas de él, Mourinho me parece un tipo estupendo), la Liga 2010/2011, la Copa de Europa y la Supercopa de España se marcharon rumbo a la Ciudad Condal. Pero al menos nos quedará el recuerdo de algunas goleadas, el salto de Cristiano Ronaldo en Valencia, el trofeo de Copa resbalándose de las manos del sevillano Sergio Ramos y un equipo de futuro y prometedor.
Para este próximo año, espero que el jugador franquicia aparezca más decisivamente en los encuentros contra el Barcelona y que el entrenador portugués ofrezca más oportunidades y minutos a los jugadores españoles del filial. Por lo demás, no creo que se le pueda exigir más a la plantilla del Real Madrid, además de que logre el mayor número de títulos posible.

Quiero terminar haciendo un pequeño resumen de este 2011 en el ámbito personal.
Lo positivo que saco es que comencé a participar en actos políticos (pasé buenos momentos cantando el “Cara al Sol” en Madrid, en el acto a los caídos del Cuartel de la Montaña y también el Día de la Hispanidad; asistí a casi todas las tertulias de “El signo del Krak; me empapé de la cabeza a los pies, en uno de esos raros chaparrones de los días calurosos, tras exigir el endurecimiento de las leyes penales de los menores de edad; anduve husmeando por el “nido de la revolución” organizado en la Plaza de Sol en Madrid; y he podido conocer a varios camaradas, algunos lectores de esta bitácora) y en campañas a pie de calle.
Por otra parte, mi primer curso en la universidad resultó mejor de lo que me llegué a esperar en ciertas etapas del mismo y terminé pensando que, al menos, había salvado el año. Por ahora, no estoy siendo tan optimista respecto al segundo año; no obstante, procuro no preocuparme mucho porque siempre paso muchas etapas personales malas y pocas buenas y sé que la clave para solucionar todo está en que las etapas buenas pasen en la fecha de exámenes finales.

Como ya me estoy alargando mucho, quiero terminar diciendo a mis lectores y camaradas que espero que hayáis tenido un buen año. Dios quiera que este próximo 2012 no sea el último de la Historia (no es que me crea todos esos avisos de los mayas, pero nunca viene mal recordarlo aunque sea para hacer la gracia) y que logremos algún avance en nuestra lucha y reivindicación por Dios, España y la Justicia Social.
Lo dicho: ¡Feliz 2012 a todos los lectores, camaradas y españoles de buena fe!

miércoles 28 de diciembre de 2011

Manifiesto por la derogación de la “Ley de Memoria Histórica”




Cuatro años después de su promulgación, el “Foro Historia en Libertad” quiere hacer un llamamiento público para conseguir la derogación de la llamada “Ley de Memoria Histórica” (Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura).
Sin responder a una verdadera necesidad en su origen, estimamos que el efecto de dicha medida ha sido ahondar las diferencias entre los españoles, resucitar odios ya caducados y reabrir unas heridas que estaban cicatrizadas hace mucho tiempo. Todo ello porque su espíritu está presidido por un afán de revancha que falsifica el proceso histórico en sintonía con necesidades políticas que nada tienen que ver con la Historia.
Como no pueden elevarse a “verdad histórica” —a través del BOE— cuestiones que están sujetas a la opinión de los profesionales de la materia, el Foro Historia en Libertad rechaza por principio que cualquier parlamento u organización ajena a las instancias históricas o intelectuales se atribuya competencias sobre la materia. Tampoco podemos compartir las presiones que se han dirigido hacia instituciones de esta naturaleza como la Real Academia de la Historia.
A diferencia de otras posiciones que no compartimos, no es nuestra intención prescribir el olvido como actitud de los españoles ante el pasado. Bien al contrario, pretendemos que se recuerde la Historia, eso sí, con dos puntualizaciones necesarias: que ésta se asuma íntegramente, y no desde una perspectiva de parte; y que el pasado no forme parte del debate político sino que permanezca en los términos que corresponden a su naturaleza.
El anterior Gobierno y sus socios parlamentarios crearon la ficción de que el sistema político vigente enlaza con la presunta legalidad de la II República, soslayando el verdadero origen de la presente situación. Y en algún aspecto se lograron reproducir determinados caracteres sectarios y totalitarios de dicho régimen republicano que han amenazado con renovar alguno de los más desgraciados episodios de nuestra historia contemporánea.
Zanjada dicha pretensión en las urnas el pasado 20 de noviembre, estimamos que no habrá regeneración posible ni España logrará salir de la profunda crisis en que se encuentra (y que va mucho más allá de lo económico) si —entre otras medidas— no se procede a la puesta en marcha de los cauces parlamentarios que permitan la inmediata derogación de la mal llamada Ley de Memoria Histórica.
Además, para evitar una continua inercia en los criterios aplicados en este terreno, proponemos que se den los pasos necesarios para que los usos públicos de la historia sean objeto de una legislación de acuerdo con lo que ocurre en los países de nuestro entorno, de manera que las iniciativas gubernamentales al respecto queden al margen de las consignas de los partidos y no se permita una restricción a las libertades públicas que vaya más allá de la protección de los derechos de la verdad y del honor.




"Una, Grande y Libre" apoya, si no en su totalidad, gran parte del contenido de este manifiesto del "Foro Historia y Libertad" y anima a los seguidores de esta bitácora a mostrar públicamente su apoyo al mismo en caso de que mantengan una postura similar.

jueves 22 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad 2011!

Pasó rápido el año. O eso me ha parecido a mí. Al final, será cierto lo que me dijeron de que, cuando se pasa cierta edad, la perspectiva del tiempo se hace mucho más veloz.
Día tras día, semana tras semana, mes tras mes… ¡Y ya estamos, otra vez, en vísperas del día de Navidad! Por si alguno lo desconoce, el día 25 de diciembre se celebra el nacimiento de Jesucristo, Nuestro Señor, que vino al mundo para traer la salvación a todos los hombres (la aclaración podrá parecer una estupidez, pero quizá le venga bien a quien no recuerda por qué la gente tiene la costumbre de reunirse la noche del 24 de diciembre con la familia para cenar).

Como de un tiempo a esta parte me encuentro profundamente molesto y disconforme con todo aquello relacionado con la especie humana (no, “progres”, no me da la gana de pronunciar esa expresión de “raza humana” porque es errónea y os la podéis meter por donde os quepa), este año tan sólo pienso desear una feliz Navidad a todos aquellos a los que pueda considerar como camaradas o a la familia, que es de lo poco que tengo en este mundo. Los demás, todos aquellos que no entren dentro de esos límites, pueden irse bien lejos, porque ya estoy bastante hastiado de “progres”, liberales y falsos católicos.

Hay momentos en los que me alegro de que Dios sea misericordioso y, por eso, decidiera enviar a su Hijo para salvar a toda la Humanidad (menudo disgusto se llevarían los integrantes del “pueblo elegido” cuando comprobaran que el Mesías esperado no iba a esclavizar al mundo para ellos, sino que liberaría a los hombres de todas las naciones con su mensaje de fe, esperanza y salvación). Pero yo no soy tan misericordioso como nuestro Padre Celestial y no puedo evitar sentir un profundo desprecio hacia todo aquello que me rodea y que es responsable de que nuestro pueblo y todas las naciones del mundo vayan camino del precipicio a causa de la ruina moral, social y económica. Sé que no estará bien desear cosas horribles a los demás, pero únicamente soy un hombre… y tengo sentimientos e impulsos que no tienen por qué estar dentro de los límites de lo “socialmente correcto”.
En fin, Señor, no sé si te valdría la pena morir por los hombres… pero te agradezco, de todo corazón, tu sufrimiento y tus desvelos por cuidar de nosotros.

Como no me quiero enrollar mucho, ya que me imagino que mis lectores andarán estos días muy ocupados con los asuntos familiares que demanden su presencia, quiero desear a mis camaradas católicos una feliz Navidad (y que los no católicos no se piensen que me olvido de ellos; les deseo un feliz solsticio de invierno).
En cuanto al resto de la sociedad… dejo a la libre interpretación de cada cual lo que les pueda desear (eso sí, antes de ponerme a parir, más de uno debería recordar las cenas de Navidad celebradas o los regalos recibidos a causa de una efeméride tan “retrógrada” y una festividad de la Iglesia Católica como es la Navidad).